lunes, 2 de junio de 2014

Abdicación del Rey Juan Carlos I

Esta mañana el rey Juan Carlos I ha abdicado en favor de su hijo, el príncipe Felipe. Primero lo ha anunciado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy y, unas horas más tarde, el monarca, mediante un mensaje grabado. Los motivos oficiales de la renuncia, en palabras del propio don Juan Carlos: "pasar a la primera línea una generación más joven, con nuevas energías, decidida a emprender con determinación las transformaciones y reformas que la coyuntura actual está demandando y a afrontar con renovada intensidad y dedicación los desafíos del mañana" y dejar paso a "una nueva generación" que "reclama con justa causa el papel protagonista".





¿Se refiere el Rey a los movimientos ciudadanos, a las nuevas fuerzas políticas que parecen estar poniendo en jaque el actual sistema político español? Hablo sobre todo de Podemos, el nuevo partido liderado por Pablo Iglesias, que ha dado la sorpresa obteniendo cinco diputados en las elecciones europeas celebradas hace una semana, gracias al voto de casi 1.300.000 personas. Desde que se conoció el dato hace siete días el país está revolucionado: han aumentado considerablemente las reivindicaciones sociales, varios miembros de Podemos aparecen asiduamente en los medios demandando cambios, mejoras... de forma incansable. Parece que la gente está con ellos, todo el mundo comenta lo que Podemos está haciendo, para bien o para mal. Y son muchos los que les alaban y parece que cada vez más personas están dispuestas a moverse y a hacer más ruido que nunca.

Puede que este sea uno de los motivos que ha llevado al Rey a pasar el testigo a su hijo, a parte de su delicado estado de salud, que se ha agravado en los últimos años. Que podría haber continuado, seguro, pero ¿en qué condiciones? Desde hace ya bastante tiempo se le ve, cansado y torpe. Ya le tocaba jubilarse después de casi cuarenta años como Rey. Su abdicación ha llegado cuando casi nadie lo esperaba, después de que en enero de este año, al cumplir 76, don Juan Carlos afirmó encontrarse "en buena forma, con energía e ilusión para seguir adelante". Resulta contradictorio que hoy, en su mensaje, el monarca ha explicado que lleva precisamente desde el día de su último cumpleaños madurando la decisión de dejarlo. Resulta difícil creer estas últimas palabras y hay muchos que aseguran que algún suceso reciente le ha hecho tomar esta inesperada decisión.

Y ahora, ¿qué va a pasar? El artículo 57.5 de la Constitución dice que las abdicaciones que sucedan en torno a la Corona "se resolverán por una ley orgánica". Dado que el hecho anunciado hoy no tiene precedentes, dicha norma no existe, por lo que el Consejo de Ministros se reunirá este martes, de forma urgente y extraordinaria, para aprobar la ley orgánica que otorgue valor legal a la abdicación. Después, ese texto deberá ser ratificado por las Cortes, contando con la aceptación por mayoría absoluta de 176 de los 350 miembros del Congreso, y la aprobación del Senado. Por último, entrará en vigor tras publicarse en el BOE (Boletín Oficial del Estado). Una vez dados estos pasos, el Príncipe Felipe será proclamado Rey de España, con el nombre de Felipe VI. Dicen los expertos que el proceso puede duran entre cuatro y seis semanas. Una vez que don Juan Carlos deje de ser Rey seguirá formando parte de la familia real, pero dejará de tener funciones constitucionales.

Durante todo el día de hoy tanto el Rey, como el presidente del Gobierno, miembros de grupos políticos y otras personalidades, han hablado del Príncipe Felipe como sucesor de su padre. Pero hay muchísimas personas que no están dispuestas a aceptar este hecho, por entenderlo como una imposición, cuando vivimos en una democracia, en la que teóricamente habría que consultar a los ciudadanos. Así, rápidamente se han convocado para esta misma tarde numerosas concentraciones para exigir, de forma pacífica, la realización de un referéndum a través del que los ciudadanos puedan manifestar si quieren vivir en una monarquía o en una república. Hay que reconocer que la consulta es lo más democrático que podría hacerse ahora mismo, pero antes de votar hay que informarse, no vale reclamar la III República únicamente por aborrecer la monarquía, como hacen muchos, sin tener idea siquiera de las diferencias entre ambos modelos de Estado. De tener lugar el referéndum, creo que a pesar de las críticas a la monarquía, los republicanos podrían sorprenderse con el resultado.

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